{"id":573,"date":"2026-03-22T09:42:00","date_gmt":"2026-03-22T08:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/?p=573"},"modified":"2026-03-22T02:21:34","modified_gmt":"2026-03-22T01:21:34","slug":"recension-de-nueva-carta-sobre-la-apologetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/recension-de-nueva-carta-sobre-la-apologetica\/","title":{"rendered":"Recensi\u00f3n de \u00abNueva carta sobre la apolog\u00e9tica\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>La <em><a href=\"https:\/\/www.editionsducerf.fr\/librairie\/nouvelle-lettre-sur-lapologetique\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Nueva carta sobre la apolog\u00e9tica<\/a><\/em> de Emmanuel Falque no se contiene en el librito que ha titulado as\u00ed y ha publicado hace pocos meses (Par\u00eds, Cerf, 2025). En esta nueva salida al p\u00fablico del impetuoso y fecundo pensador no hay apolog\u00e9tica ninguna, sino m\u00e1s bien el registro de c\u00f3mo su obra anterior, y en especial sus tres libros integrados en el<em> <a href=\"https:\/\/www.editionsducerf.fr\/librairie\/triduum-philosophique\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Triduum philosophique<\/a><\/em> (2015), configuran tomados en conjunto una apolog\u00e9tica relativamente nueva. El aspecto menos simp\u00e1tico de nuestro simp\u00e1tico amigo es justamente este de dedicar muchas p\u00e1ginas a la autocita y el autocomentario, y esas p\u00e1ginas nos privan del placer de aquellas otras que podr\u00eda emplear en nuevos desarrollos de sus interesantes ideas capitales. Falque escribe bien y solo un poco menos nerviosamente que como habla.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 lo m\u00e1s nuevo de esta peculiar<em> Carta<\/em> est\u00e1 en que toda ella se concibe como un di\u00e1logo con <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Henri de Lubac<\/mark> y, en menor medida, con <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Maurice Blondel<\/mark>, como renovadores de la apolog\u00e9tica. Falque trata de prolongar las obras de ambos antepasados siguiendo parcialmente sus mismos principios, aunque es bien conciente de que su tesis esencial est\u00e1 en grave contradicci\u00f3n con la de Blondel y corrige profundamente alguno de los conceptos clave en Lubac. En realidad, Falque est\u00e1 expl\u00edcitamente m\u00e1s de acuerdo con <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Jean-Yves Lacoste<\/mark> que con estos mentores que ha escogido.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas concordancias y estas discordancias tienen que ver con el profundo anclaje que tanto Lacoste como Falque han hallado en <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Heidegger<\/mark>. Hay, sin embargo, una diferencia: para Lacoste, Heidegger \u2014as\u00ed me lo dijo directamente\u2014 es ante todo alguien que da que pensar, que hasta obliga en cierto modo a ello; para Falque es mucho m\u00e1s, porque acept\u00f3 desde el principio que las descripciones de la finitud en <em>Ser y tiempo<\/em> son el retrato adecuado del hombre <em>tout court<\/em>. Es algo cercano a la <em>naturaleza pura <\/em>de la que hablaron bastantes <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">tomistas<\/mark> de hace m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Blondel va abriendo en nuestra existencia \u2014y en nuestra misma conciencia\u2014 la brecha entre la voluntad <em>realmente querida<\/em> y la voluntad <em>realmente queriente<\/em>, Falque no lo sigue. Con raz\u00f3n ha dejado esta vez sin mencionar a <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Miguel de Unamuno<\/mark>. Y as\u00ed no nos queda de Blondel m\u00e1s que el buen deseo de partir <em>desde abajo<\/em> en su antropolog\u00eda y permanecer \u2014el famoso <em>m\u00e9todo de inmanencia<\/em>\u2014 en c\u00f3mo vivimos, por decirlo con una peligrosa sencillez, en los proleg\u00f3menos de hacer la experiencia de alguna transcendencia divina. Falque no critica lo que aqu\u00ed es claramente criticable: que cualquiera vive unitaria aunque inadecuadamente en el mero dominio de lo finito y en mucho m\u00e1s que el ansia de lo infinito. Lo que Falque no admite es que sea potencialmente universal esta ansia, porque entre la finitud desnuda y su <em>metamorfosis<\/em> lo que hay es que <em>la resurrecci\u00f3n de Cristo lo cambia todo<\/em> \u2014y el nuevo libro no es, desdichadamente, el lugar en que se expone c\u00f3mo ocurre esto, puesto que reiterar\u00eda las partes segunda y tercera del mencionado <em>triduum<\/em>\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>El c\u00e9lebre<em> Drama del humanismo ateo<\/em>, de Lubac, lleva la fecha de 1944 y no se hace eco de Heidegger. Estas d\u00e9cadas que han pasado desde entonces han cambiado el sentido del humanismo excluyente porque el actual se limita a no mencionar siquiera a Dios, falto de todo inter\u00e9s por \u00e9l. En ese sentido, ofrecen otros muchos puntos de apoyo a Falque, que aqu\u00ed no leeremos m\u00e1s que apenas enumerados: <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Deleuze<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Badiou<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Benoist<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Foucault<\/mark>, incluso <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Merleau-Ponty<\/mark> \u2014a diferencia de <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Sartre<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Camus<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Nietzsche<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Marx<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Comte<\/mark>\u2014. Hubiera sido muy instructivo que, en vez de una lista, se nos ofreciera una pol\u00e9mica, aun con reiteraciones de cosas dichas en tantos otros libros previos. Y el reproche me atrevo a extenderlo a los aliados de Falque, que en realidad no lo son tanto si se atiende bien a sus obras: <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Marion<\/mark>, <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Levinas<\/mark>, Chr\u00e9tien.<\/p>\n\n\n\n<p>Falque presupone desde la primera p\u00e1gina la ense\u00f1anza de <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Ignacio de Loyola<\/mark>: que el buen cristiano ha de estar m\u00e1s pronto a salvar la proposici\u00f3n del pr\u00f3jimo que a condenarla. Es una declaraci\u00f3n que abre el apetito intelectual y que luego nos pinta cara de decepci\u00f3n cuando acabamos la lectura. Es verdad: no se puede transformar uno a s\u00ed mismo \u2014dejando al margen la metamorfosis que opera Dios mismo\u2014 m\u00e1s que asimil\u00e1ndose las proposiciones de esos pr\u00f3jimos. Al menos, aqu\u00ed se enuncia una condici\u00f3n necesaria \u2014hay m\u00e1s igual de necesarias y quiz\u00e1 algunas sean a\u00fan m\u00e1s importantes\u2014. El m\u00e9todo de la nueva apolog\u00e9tica ha de ser, pues, el di\u00e1logo y, como buen deseo, la mutua transformaci\u00f3n \u2014y esto s\u00ed es blondeliano\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otro principio general de la pretensi\u00f3n de Falque, igualmente verdadero, salvada la exageraci\u00f3n que le echar\u00eda en cara seria y razonablemente <mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Chr\u00e9tien<\/mark>: <em>si los que siguen creyendo en Dios ya no hablan de Dios, desaparecer\u00e1 de la cultura tanto como del pensamiento: Dios ya no tendr\u00e1 medios para encontrarnos, porque es empleando palabras humanas como viene para transformarnos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El punto que permite a Falque no reconocer en el arranque de su pensamiento que ha regresado al concepto nada teol\u00f3gico de <em>naturaleza pura<\/em> es precisamente lo que denomina <em>pasar el Rubic\u00f3n<\/em>, es decir, apropiarse de tesis teol\u00f3gicas antes de tratar de justificarlas filos\u00f3ficamente \u2014en la medida en que esa imposibilidad tenga alg\u00fan buen sentido\u2014. La creaci\u00f3n divina no se puede comprender sino como anticipo de la resurrecci\u00f3n de Cristo, lo que implica recurrir a algo bien pr\u00f3ximo a las ideas de otros ilustres colaboradores en su tarea: la presencia ignorada en el centro secreto, prepersonal, del ser humano de lo que un d\u00eda se manifestar\u00e1 quiz\u00e1 como <em>naturae desiderium<\/em> (<mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#7A9BDB\" class=\"has-inline-color\">Tom\u00e1s de Aquino<\/mark>) de ver a Dios. Falque ve en esta posibilidad la mejor exposici\u00f3n de su lema: <em>cuanto m\u00e1s peso se da a la inmanencia del mundo, m\u00e1s potente se hace la transformaci\u00f3n operada por la transcendencia de Dios<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay que releer a Blondel e ir m\u00e1s all\u00e1 \u2014que era, por cierto, frase preferida suya\u2014.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":579,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48,297,12],"tags":[312,310,308,309,311,269],"autores":[161,218,305,307,306,170],"class_list":["post-573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cristianismo","category-filosofia-de-la-religion","category-resenas","tag-ansia-de-lo-infinito","tag-apologetica","tag-experiencia-religiosa","tag-inmanencia","tag-naturaleza-humana","tag-universalidad","autores-chretien","autores-heidegger","autores-henri-de-lubac","autores-jean-yves-lacoste","autores-maurice-blondel","autores-unamuno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=573"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":580,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions\/580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/media\/579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=573"},{"taxonomy":"autores","embeddable":true,"href":"https:\/\/fenomenologiayfilosofiaprimera.org\/bitacora\/wp-json\/wp\/v2\/autores?post=573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}